centros-de-depilacion-laser-coruña-3Con la llegada del buen tiempo a todos nos gusta lucir una piel bronceada. Tener una color moreno con la piel cuidada es posible tomando el sol, pero siempre siguiendo unas pautas de protección y en las dosis correctas, ya que los rayos de sol y la radiación puede provocarnos importantes daños en la piel, malestar e incluso enfermedades graves.

Por un lado, hay que tener en cuenta que la protección solar es necesaria y obligatoria, la piel necesita un filtro de protección solar, que además de protegerla, nos ayudará a asimilar mejor el moreno y que sea más duradero. Este filtro lo encontraremos en las cremas de protección tradicionales, aunque en la actualidad hay variantes en spray o en forma de geles, más cómodos en cuanto a su aplicación manteniendo toda la efectividad.

Debemos además tener en cuenta que la protección total no existe, aunque nos pongamos crema, siembre habrá rayos ultravioletas que penetren en la piel y empezando por altas cifras de protección para ir reduciéndolas progresivamente, hay además que aplicarlas correctamente.

Por un lado, es recomendable aplicar la protección solar 20 minutos antes de ponernos a tomar el sol y renovarla cada 2 o 3 horas para que mantenga su efectividad. Pero además de las cremas, hay que ayudarse por otras protecciones como ropa, sombreros, gafas de sol o la popular sombrilla. Hay que tener en cuenta que la exposición directa al sol en tiempos prolongados es contraproducente.

Además, hay que evitar la exposición al sol en las horas de más calor, entre las 12 de la mañana y las 5 de la tarde aproximadamente, aunque no podemos olvidarnos que en el resto de horarios el sol también quema y hay que protegerse, ocurre lo mismo con los días nublados.

Por otro lado, es recomendable acudir a tomar el sol con la piel limpia, evitando el uso de colonias o perfumes y, por supuesto es mejor siempre con la piel bien depilada, para lo cual asistir a centros depilación láser en A Coruña es una fórmula útil de prepararnos para tomar el sol. Esto hará posible un bronceado uniforme y más atractivo.

También ayuda la alimentación. El consumo de productos de colores vivos como zanahoria, melocotón, mango, tomate, espinacas o lechuga acelera el bronceado, al igual que sustancias como determinados aceites o el pescado azul.